Quien de nosotras no ha pasado por una situación como esta o similar. Te encuentras metida en faena con tu chico, novio, marido, amante o lo que sea. Todo va bien, te besa, le besas, te quita la blusa, el pantalón y al llegar a la ropa interior aparecen las prisas. Asi que de `pronto decide que ha llegado el momento de la penetración, pero claro con las prisas se da cuenta de que no estás suficientemente caliente, vamos que estás más seca de lo que esperaba.

Que no cunda el pánico, piensa él, siempre se puede recurrir al remedio casero. Levantas la cabeza de la almohada y como eres un poco ilusa piensas, ahora va a tocarme un poco para calentarme. En el mejor de los casos ves como está pegando un lenguetazo a su mano dispuesto a untarte como hacía tu madre cuando te dabas un golpe o tenías una mancha en la cara, vamos el remedio infalible de la saliva, que servía casi para cualquier cosa.

He dicho en el mejor de los casos, porque puede ocurrir que al levantar la cabeza de la almohada te lo encuentres escupiendo sobre su mano como en las pelis americanas donde sellan así lo juramentos. Claro eso queda muy bien en las películas pero en el momento en que lo ves tu libido que estaba iniciando un camino ascendente se ha evaporado.

Podría parecer exagerada, pero siempre que hablo de la saliva y lo mucho que les gusta a los hombres, durante las reuniones tuppersex, me encuentro a varias chicas partiéndose de risa, con la cara tapada con un cojín y afirmando fuertemente con la cabeza. No os preocupéis, las digo, yo una vez salí con un chico que afirmaba que su saliva era curativa, andaba todo el día te pongo saliva por aquí y ya estás curada, con eso os lo digo todo.

Y digo yo que si ya entonces cuando venía tu madre con los dedos ensalivados y te perseguía por toda la casa al grito de ven que te limpio la carita y tu salías corriendo hasta que te pillaba y lo único que podías hacer era encoger los hombros y arrugar la cara, como va a gustarte que tu chico se meta en ese papel 20 ó 30 años después. Vamos que no pueden convivir nada que contenga libido y madre en la misma frase.

En primer lugar la saliva al entrar en contacto con el aire se seca enseguida, por lo que, al poco tiempo tendremos la misma sensación de sequedad salvo que insistamos con el tema del lametazo.

En segundo lugar existen en el mercado una variedad casi infinita de lubricantes con sabor, aroma, efecto frío, efecto calor, retardantes, intensificadores y un largo etcétera.

Imagina que te invitan a pasar un maravilloso día en la nieve. No es lo mismo andar con un par de zapatos de tacón que con un buen esquí que deslice. Vamos yo lo tendría claro.

El lubricante es un imprescindible del club de la mesita de noche. Si eres chica porque nos gastamos una barbaridad en cremas, lociones y pociones, por lo que podemos permitirnos semejante gasto.

Si eres chico porque después de lo que te ha costado la cena, escucharla y sonreirla mientras te hablaba por quinta vez de lo guapo que es el protagonista de Crepúsculo, cuando por fin estas en faena no vas a romper el momento por un lenguetazo en el último momento.

Eso sí, asegúrate primero que a tu chica le haga falta, no vaya a ser que acabéis practicando submarinismo en lugar de sexo.


Categoría: Misterios sin resolver
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